Por los pantalones de Merlín!
Harry, ya es hora...
-Qué dices? te refieres a que...
-Si! si! ya!!
-Entonces, eso significa...
-Si! pedazo de idiota, si!!
Harry se encontraba en la sala de estar, leyendo un artículo del Profeta cuando la noticia le cayó como un balde de agua fría.
Ginny se había levantado del sofá y tenía sus manos aferradas a su vientre. El bebé venía en camino.
-Oh cielos! espera cariño, tengo que avisar a Ron
-Pero qué demo...HARRY JAMES POTTER acaso no ves que voy a dar a luz?! Y tu te preocupas por el tonto de mi hermano!??
Harry se acercó a la chimenea e ignorando los gritos de Ginny, echó un montón de polvos flu, metió la cabeza y vociferó:
-¡A la casa de Ron!
A corta distancia de donde se encontraba la casa de los Potter, un hombre alto y pelirrojo se detuvo a ver la imagen que reflejaba el fuego de su hogar.
-Ha...Harry?, diablos ¿qué ocurre?...NO, espera...acaso?
-Si! si, Ron, ya es hora!
-Por los pantalones de Merlín!! Hermi! Hermi, ven aquí!
-¿Qué ocurre Ronald? Me interrumpiste justo cuando estaba por escribir sobre la Reforma contra el uso de varitas en los duendes y...¡¡Harry!!- chilló a mujer castaña que estaba junto a Ron
-Tengo que irme a San Mungo lo antes posible- dijo rápidamente Harry
-Si, nosotros también vamos, sólo tenemos que esperar a que Hermione termine su Reforma contra...
-Estas loco, Ron?!! La Reforma puede esperar!- Ron la miró asustado.
-De hecho, quería que cuidaran a James por el momento...dijo Harry algo incómodo
-Oh bueno, mamá puede cuidarlo...-dijo Ron despreocupadamente
-Ron, tu madre está cuidando de Victorie- le recordó Hermione- No te preocupes Harry, nosotros lo haremos.
-Bien, gracias! tengo que irme...o Ginny me matará- Y se esfumó.
-Vamos Hermione! va a nacer mi sobrino!! tengo que verlo, por favor!!- imploró Ron.
-De ninguna manera, ademas se lo prometimos a Harry-Pero...
-Ron. conoces a alguien que pueda cuidar a James además de nosotros?
-No lo sé...hay varios...los Scamander, los Longbottom...incluso soy capaz de pedírselo a esos snobs de los Malfoy
-Olvídalo Ron, lo haremos nosotros.
-Espera, espera, espera, Harry nos dijo que cuidáramos de James, cierto?- preguntó Ron emocionado
-Se...respondió Hermione con un gesto que denotaba impaciencia
-Pues entonces podemos llevarnos a James- Ron hizo un ademán de arrullar a un bebé- y estar con Harry y a la vez ver a nuestro nuevo soobrino- y sonrió de oreja a oreja.
Hermione se mordió el labio inferior.
-No sé...
-Por favor Hermione!!además, Harry dijo que lo cuidáramos, pero nunca dijo dónde...
-Muy bien Ron! irémos al hospital!- terminó Hermione- Francamente no entiendo cómo logras convencerme siempre.
-Por eso te amo, Hermione -y le dió un beso en la mejilla.
Continuará....
Harry, ya es hora...
-Qué dices? te refieres a que...
-Si! si! ya!!
-Entonces, eso significa...
-Si! pedazo de idiota, si!!
Harry se encontraba en la sala de estar, leyendo un artículo del Profeta cuando la noticia le cayó como un balde de agua fría.
Ginny se había levantado del sofá y tenía sus manos aferradas a su vientre. El bebé venía en camino.
-Oh cielos! espera cariño, tengo que avisar a Ron
-Pero qué demo...HARRY JAMES POTTER acaso no ves que voy a dar a luz?! Y tu te preocupas por el tonto de mi hermano!??
Harry se acercó a la chimenea e ignorando los gritos de Ginny, echó un montón de polvos flu, metió la cabeza y vociferó:
-¡A la casa de Ron!
A corta distancia de donde se encontraba la casa de los Potter, un hombre alto y pelirrojo se detuvo a ver la imagen que reflejaba el fuego de su hogar.
-Ha...Harry?, diablos ¿qué ocurre?...NO, espera...acaso?
-Si! si, Ron, ya es hora!
-Por los pantalones de Merlín!! Hermi! Hermi, ven aquí!
-¿Qué ocurre Ronald? Me interrumpiste justo cuando estaba por escribir sobre la Reforma contra el uso de varitas en los duendes y...¡¡Harry!!- chilló a mujer castaña que estaba junto a Ron
-Tengo que irme a San Mungo lo antes posible- dijo rápidamente Harry
-Si, nosotros también vamos, sólo tenemos que esperar a que Hermione termine su Reforma contra...
-Estas loco, Ron?!! La Reforma puede esperar!- Ron la miró asustado.
-De hecho, quería que cuidaran a James por el momento...dijo Harry algo incómodo
-Oh bueno, mamá puede cuidarlo...-dijo Ron despreocupadamente
-Ron, tu madre está cuidando de Victorie- le recordó Hermione- No te preocupes Harry, nosotros lo haremos.
-Bien, gracias! tengo que irme...o Ginny me matará- Y se esfumó.
-Vamos Hermione! va a nacer mi sobrino!! tengo que verlo, por favor!!- imploró Ron.
-De ninguna manera, ademas se lo prometimos a Harry-Pero...
-Ron. conoces a alguien que pueda cuidar a James además de nosotros?
-No lo sé...hay varios...los Scamander, los Longbottom...incluso soy capaz de pedírselo a esos snobs de los Malfoy
-Olvídalo Ron, lo haremos nosotros.
-Espera, espera, espera, Harry nos dijo que cuidáramos de James, cierto?- preguntó Ron emocionado
-Se...respondió Hermione con un gesto que denotaba impaciencia
-Pues entonces podemos llevarnos a James- Ron hizo un ademán de arrullar a un bebé- y estar con Harry y a la vez ver a nuestro nuevo soobrino- y sonrió de oreja a oreja.
Hermione se mordió el labio inferior.
-No sé...
-Por favor Hermione!!además, Harry dijo que lo cuidáramos, pero nunca dijo dónde...
-Muy bien Ron! irémos al hospital!- terminó Hermione- Francamente no entiendo cómo logras convencerme siempre.
-Por eso te amo, Hermione -y le dió un beso en la mejilla.
Continuará....


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