Aún recuerdo lo de Zacharías...
-GENIAL!! Ahora que terminaste de intercambiar saludos espero que te dignes a llevarme al hospital!!
Ginny gritaba como una histérica
-Tranquila amor, sujeta mi brazo- decía nerviosamente Harry
Como Ginny no hacía caso, Harry tomó su mano y cerró los ojos, pensando firmemente en el hospital San Mungo.De repente apareció en una estancia iluminada y con paredes blancas y un montón de magos vestidos con uniformes color lima se acercaron a Harry y Ginny.
-Ehh...mi esposa- empezó a decir Harry tontamente
-No se preocupe señor Potter, nosotros la atenderemos- dijo una mujer regordeta
-Sólo síganos y....oh claro, que tonta...- y con una agitación de su varita hizo aparecer una silla de ruedas.
Ginny se sentó en ella.
-El sanador McMillan los espera-McMillan? - dijo Harry distraídamente
La mujer regordeta y los dos Potters se acercaron a una sala en donde había un letrero que decía: Partos mágicos
En la puerta los recibió un joven mago alto, formido y rubio.
-Harry, camarada! es un placer verte de...
-Si, si, ya qué tierno reencuentro!! alguien me va a ayudar?! -dijo Ginny enojada
-Ginny! o tendré que decir Sra.Potter! debo decirle que usted está en las mejo...
-OH YA CÁLLATE MCMILLAN! será mejor que hagas algo o te juro que...que...
-Ya, vale, aún recuerdo lo de Zacharías Smith...
Entre Ernie y Harry colocaron a Ginny en una camilla y la transportaron hasta una sala con puertas dobles.
-Yo me encargaré de recibir al bebé, Harry. No te preocupes, puedes esperar aquí -dijo Ernie seriamente.
-¿Cómo? no voy a entrar con ella? -preguntó Harry con nerviosismo
-¡¡OHHH CLARO QUE LO HARÁ!! -gritó Ginny - ¡¡Será mejor que vengas y hagas algo útil de una vez por todas!!!
-Harry, seguro que es Ginny? -preguntó Ernie sorprendido
-Creeme que ni yo estoy seguro -susurró Harry
-YA TE OÍ !!!
-Será mejor que le demos algo de filtro de paz -dijo Ernie, asintiendo con la cabeza
-Vas a necesitar ayuda...
Y los dos magos entraron a la sala...
sábado, 22 de diciembre de 2007
martes, 18 de diciembre de 2007
Mi FF ...
Por los pantalones de Merlín!
Harry, ya es hora...
-Qué dices? te refieres a que...
-Si! si! ya!!
-Entonces, eso significa...
-Si! pedazo de idiota, si!!
Harry se encontraba en la sala de estar, leyendo un artículo del Profeta cuando la noticia le cayó como un balde de agua fría.
Ginny se había levantado del sofá y tenía sus manos aferradas a su vientre. El bebé venía en camino.
-Oh cielos! espera cariño, tengo que avisar a Ron
-Pero qué demo...HARRY JAMES POTTER acaso no ves que voy a dar a luz?! Y tu te preocupas por el tonto de mi hermano!??
Harry se acercó a la chimenea e ignorando los gritos de Ginny, echó un montón de polvos flu, metió la cabeza y vociferó:
-¡A la casa de Ron!
A corta distancia de donde se encontraba la casa de los Potter, un hombre alto y pelirrojo se detuvo a ver la imagen que reflejaba el fuego de su hogar.
-Ha...Harry?, diablos ¿qué ocurre?...NO, espera...acaso?
-Si! si, Ron, ya es hora!
-Por los pantalones de Merlín!! Hermi! Hermi, ven aquí!
-¿Qué ocurre Ronald? Me interrumpiste justo cuando estaba por escribir sobre la Reforma contra el uso de varitas en los duendes y...¡¡Harry!!- chilló a mujer castaña que estaba junto a Ron
-Tengo que irme a San Mungo lo antes posible- dijo rápidamente Harry
-Si, nosotros también vamos, sólo tenemos que esperar a que Hermione termine su Reforma contra...
-Estas loco, Ron?!! La Reforma puede esperar!- Ron la miró asustado.
-De hecho, quería que cuidaran a James por el momento...dijo Harry algo incómodo
-Oh bueno, mamá puede cuidarlo...-dijo Ron despreocupadamente
-Ron, tu madre está cuidando de Victorie- le recordó Hermione- No te preocupes Harry, nosotros lo haremos.
-Bien, gracias! tengo que irme...o Ginny me matará- Y se esfumó.
-Vamos Hermione! va a nacer mi sobrino!! tengo que verlo, por favor!!- imploró Ron.
-De ninguna manera, ademas se lo prometimos a Harry-Pero...
-Ron. conoces a alguien que pueda cuidar a James además de nosotros?
-No lo sé...hay varios...los Scamander, los Longbottom...incluso soy capaz de pedírselo a esos snobs de los Malfoy
-Olvídalo Ron, lo haremos nosotros.
-Espera, espera, espera, Harry nos dijo que cuidáramos de James, cierto?- preguntó Ron emocionado
-Se...respondió Hermione con un gesto que denotaba impaciencia
-Pues entonces podemos llevarnos a James- Ron hizo un ademán de arrullar a un bebé- y estar con Harry y a la vez ver a nuestro nuevo soobrino- y sonrió de oreja a oreja.
Hermione se mordió el labio inferior.
-No sé...
-Por favor Hermione!!además, Harry dijo que lo cuidáramos, pero nunca dijo dónde...
-Muy bien Ron! irémos al hospital!- terminó Hermione- Francamente no entiendo cómo logras convencerme siempre.
-Por eso te amo, Hermione -y le dió un beso en la mejilla.
Continuará....
Harry, ya es hora...
-Qué dices? te refieres a que...
-Si! si! ya!!
-Entonces, eso significa...
-Si! pedazo de idiota, si!!
Harry se encontraba en la sala de estar, leyendo un artículo del Profeta cuando la noticia le cayó como un balde de agua fría.
Ginny se había levantado del sofá y tenía sus manos aferradas a su vientre. El bebé venía en camino.
-Oh cielos! espera cariño, tengo que avisar a Ron
-Pero qué demo...HARRY JAMES POTTER acaso no ves que voy a dar a luz?! Y tu te preocupas por el tonto de mi hermano!??
Harry se acercó a la chimenea e ignorando los gritos de Ginny, echó un montón de polvos flu, metió la cabeza y vociferó:
-¡A la casa de Ron!
A corta distancia de donde se encontraba la casa de los Potter, un hombre alto y pelirrojo se detuvo a ver la imagen que reflejaba el fuego de su hogar.
-Ha...Harry?, diablos ¿qué ocurre?...NO, espera...acaso?
-Si! si, Ron, ya es hora!
-Por los pantalones de Merlín!! Hermi! Hermi, ven aquí!
-¿Qué ocurre Ronald? Me interrumpiste justo cuando estaba por escribir sobre la Reforma contra el uso de varitas en los duendes y...¡¡Harry!!- chilló a mujer castaña que estaba junto a Ron
-Tengo que irme a San Mungo lo antes posible- dijo rápidamente Harry
-Si, nosotros también vamos, sólo tenemos que esperar a que Hermione termine su Reforma contra...
-Estas loco, Ron?!! La Reforma puede esperar!- Ron la miró asustado.
-De hecho, quería que cuidaran a James por el momento...dijo Harry algo incómodo
-Oh bueno, mamá puede cuidarlo...-dijo Ron despreocupadamente
-Ron, tu madre está cuidando de Victorie- le recordó Hermione- No te preocupes Harry, nosotros lo haremos.
-Bien, gracias! tengo que irme...o Ginny me matará- Y se esfumó.
-Vamos Hermione! va a nacer mi sobrino!! tengo que verlo, por favor!!- imploró Ron.
-De ninguna manera, ademas se lo prometimos a Harry-Pero...
-Ron. conoces a alguien que pueda cuidar a James además de nosotros?
-No lo sé...hay varios...los Scamander, los Longbottom...incluso soy capaz de pedírselo a esos snobs de los Malfoy
-Olvídalo Ron, lo haremos nosotros.
-Espera, espera, espera, Harry nos dijo que cuidáramos de James, cierto?- preguntó Ron emocionado
-Se...respondió Hermione con un gesto que denotaba impaciencia
-Pues entonces podemos llevarnos a James- Ron hizo un ademán de arrullar a un bebé- y estar con Harry y a la vez ver a nuestro nuevo soobrino- y sonrió de oreja a oreja.
Hermione se mordió el labio inferior.
-No sé...
-Por favor Hermione!!además, Harry dijo que lo cuidáramos, pero nunca dijo dónde...
-Muy bien Ron! irémos al hospital!- terminó Hermione- Francamente no entiendo cómo logras convencerme siempre.
-Por eso te amo, Hermione -y le dió un beso en la mejilla.
Continuará....
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...Y mi agridulce sinfonía
XD ¡acúsenme de plagio, por San Richard Ashcroft!

